Apego a la consolacion, en detrimiento de la caridad del Projimo
Busqueda de Consuelos Espirituales.
La tranquilidad de mi espritud y la paz no debe estar por encima de la caridad.
En la caridad del Projimo encontraremos a Jesucristo.
APEGO A LA CONSOLACION, EN DETRIMIENTO DE LA CARIDAD DEL PROJIMO.
Quiero hablarte ahora del engaño de aquellos que ponen toda su satisfacción en buscar consuelos espirituales, mientras muchas veces verán a su prójimo en necesidad espiritual o temporal, y no le socorrerán con pretexto de virtud, diciendo: «Yo pierdo en ello la paz y la tranquilidad de mi espíritu y no rezo mis horas a su debido tiempo». ¡Cómo les engaña su avidez de gustos espirituales! Me ofenden por no socorrer a su prójimo en sus necesidades, por buscar sólo la tranquilidad de su espíritu y su consuelo.
No se dan cuenta que en la caridad del prójimo me encuentran a mí, mas en el propio gusto, donde me buscan, me perderán. Asi que queriendo ganar, pierden: y perdiendo, saldrían ganando; es decir renunciando a su propio consuelo por el bien del prójimo. He aquí cómo podrían gustar en todo tiempo la dulzura de mi caridad; al no hacerlo así, viven con pena, pues siempre habrá ocasiones en que se verán obligados a socorrer a su prójimo, haciéndolo entonces con despecho, con enfado interior y desasosiego de espíritu. Están triste porque les parece que pierden la paz y que tienen que dejar tantas cosas de las que solían hacer. Se engañan, pues, por el amor propio espiritual que a sí mismo se tienen.
